Jeremías 31:18
“Escuchando, he oído á Ephraim que se lamentaba: Azotásteme, y fuí castigado como novillo indómito: conviérteme y seré convertido; porque tú eres Jehová mi Dios.”
Reina-Valera (RV)
🌐 Jeremías 31:18 — 8 Traducciones
King James Version (KJV)English
I have surely heard Ephraim bemoaning himself thus; Thou hast chastised me, and I was chastised, as a bullock unaccustomed to the yoke: turn thou me, and I shall be turned; for thou art the Lord my God.
American Standard Version (ASV)English
I have surely heard Ephraim bemoaning himself thus, Thou hast chastised me, and I was chastised, as a calf unaccustomed to the yoke: turn thou me, and I shall be turned; for thou art Jehovah my God.
Open English Bible (OEB)English
Elberfelder Bibel (ELB)Deutsch
Wohl habe ich Ephraim klagen hören: Du hast mich gezüchtigt, und ich bin gezüchtigt worden wie ein nicht ans Joch gewöhntes Kalb; bekehre mich, daß ich mich bekehre, denn du bist Jehova, mein Gott.
Reina-Valera (RV)Español
Escuchando, he oído á Ephraim que se lamentaba: Azotásteme, y fuí castigado como novillo indómito: conviérteme y seré convertido; porque tú eres Jehová mi Dios.
Bíblia Livre (BL)Português
De fato ouvi Efraim se queixar, dizendo : Castigaste-me, e fui castigado como um novilho não domado; converte-me e serei convertido; pois tu és o SENHOR meu Deus.
Nova Versão (NVA)Português
"Eu, certamente, ouvi Efraim lamentando: 'Tu me castigaste e fui punido. Traze-me de volta como um novilho não domado e voltarei, pois Tu és Yahweh, meu Deus.
📖 Jeremías 31:18 en contexto
16Así ha dicho Jehová: Reprime tu voz del llanto, y tus ojos de las lágrimas; porque salario hay para tu obra, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo.
17Esperanza también hay para tu fin, dice Jehová, y los hijos volverán á su término.
18Escuchando, he oído á Ephraim que se lamentaba: Azotásteme, y fuí castigado como novillo indómito: conviérteme y seré convertido; porque tú eres Jehová mi Dios.
19Porque después que me convertí, tuve arrepentimiento, y después que me conocí, herí el muslo: avergoncéme, y confundíme, porque llevé la afrenta de mis mocedades.
20¿No es Ephraim hijo precioso para mí? ¿no es niño delicioso? pues desde que hablé de él, heme acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él: apiadado, tendré de él misericordia, dice Jehová.
Lee Jeremías 31 con Padre Leo
Planes de lectura guiados, devocionales diarios y un compañero de IA que te ayuda a entender las Escrituras — en español, inglés, alemán y portugués.
Descargar gratis para iOS